Agasajo a estudiantes en la Secundaria

Fotos: comunidad EE Nº5

En la mañana del martes, profesores, autoridades y cooperadora de la Escuela Nº 5 hicieron un desayuno para a los alumnos. Hubo maratón de lectura, torneos de cartas y ping pong y recibieron regalos los ganadores del juego Mi ortografía.

Con una jornada de sol y una temperatura que superó los 20º, la comunidad educativa de la Escuela Secundaria Nº 5 de Reta tuvo el marco ideal para una jornada que merece ser contada.
Durante el segundo trimestre, los estudiantes de primero a sexto año participaron activamente de una iniciativa que resultó “muy motivadora”: respondieron consignas sobre reglas ortográficas y los que menos errores tuvieron en el conteo final se llevaron importantes premios donados por comerciantes de la localidad.
Casi la totalidad del alumnado se sumó a la propuesta de la profesora de Prácticas del Lenguaje y de Literatura, Cecilia Pluis, que pasó por cada aula dictando preguntas o frases para completar. A partir del juego Mi ortografía, cada curso resolvió los desafíos presentados motivándolos con premios para que logren recordar y aplicar las normas ortográficas “que tienen olvidadas y casi sin uso”, explica Pluis: “La experiencia de practicar a través de un juego propone afianzar las normas ortográficas que tan poco usadas están hoy en día. Es volver a trabajar con aquello que no usan los alumnos cotidianamente: las mayúsculas, los tildes, la C/S, la H, etc.”
Entre los participantes, ganaron los que tuvieron menos errores en el total de la competencia: Agustina Oliva (sexto año) logró el primer puesto, ya que tuvo un solo error; luego, del segundo al cuarto: Jorge López (quinto); Juan Bardelli (tercero) y Gerónimo Bie (segundo).
El día empezó con un desayuno que incluyó tortas y chocolate a cargo de la Directora, la Cooperadora y auxiliares. Luego, el centro de Estudiantes organizó torneos de ping pong y cartas: truco, uno, canasta.
En la última hora, la bibliotecaria Mónica Bie organizó una Maratón de Lectura en la que cada curso llevó a las aulas libros para analizar y hacer reseñas. Por último, crearon señaladores con la técnica del Origami y utilizando papel reciclado.
 Una jornada constructiva en la cual los chicos, además, se llevaron gratas sorpresas.
Fuente: DyL Comunicación