Avanzan los trabajos en el invernáculo de la Secundaria de Reta

Al final del ciclo lectivo del 2016, alumnos de 2°Año de la Escuela Secundaria Nº 5 de Reta, junto a docentes del Área de Ciencias Naturales y Prácticas del Lenguaje, tuvieron la iniciativa de trabajar en una huerta escolar dentro del predio del establecimiento.
En junio de este año, profesionales del Grupo del Área de Extensión y Desarrollo Social de la Chacra Experimental Barrow, (INTA Tres Arroyos), se acercaron a la comunidad en una reunión convocada por la Delegación Municipal local. Se anoticiaron de las necesidades de capacitación que tenía la población, tras lo cual, los docentes hablaron de la posibilidad de una huerta familiar y un invernáculo que funcione como laboratorio en la Escuela Secundaria. Volvieron unos días después y brindaron dos charlas: una abierta a la comunidad sobre instalación de huerta en arena y otra dirigida a los estudiantes sobre construcción de invernaderos.
El 21 de junio, profesionales del INTA orientan a los alumnos y profesores acerca de la ubicación más conveniente del invernáculo, y de las razones físicas que producen el efecto invernadero, así como acerca de las especies que se cultivarán en el sitio.
Actualmente, el invernáculo está siendo terminado en su interior, con la colaboración de alumnos de la escuela de diferentes años. Se complementan los trabajos con cultivos en otras áreas del establecimiento.

¿Qué es el efecto invernadero?
El aire atmosférico se calienta por su contacto con el suelo de la Tierra (el calentamiento directo de las moléculas del aire por el sol es mínimo). Cuando la luz del sol llega a la superficie del planeta, tiende a degradarse energéticamente, pasando del calor que proveen los rayos ultravioletas del sol, a ser devueltos como luz infrarroja desde el suelo. Mientras la luz ultravioleta no encuentra obstáculo en las moléculas del agua, la luz infrarroja no puede atravesarlas, y por eso es difícil que haya heladas con suelo mojado o cielo nublado. Este efecto de acumularse calor por la opacidad del agua -entre otras sustancias químicas como dióxido de carbono- al paso de la luz infrarroja, es lo que se conoce como efecto invernadero. Un verdadero invernáculo, sin embargo, tiene que tener paredes de vidrio, ya que este material es muy parecido en sus efectos, a las moléculas de agua. Sin embargo, el invernáculo de material plástico elaborado en la Escuela Secundaria de Reta -y que se ve en muchos cultivos comerciales-, ofrece, sobre todo, ventaja económica y practicidad. El ambiente interior de la instalación se recalienta y por este aumento de energía del aire, es posible retener más vapor de agua lo que promueve, a su vez, el efecto invernadero del conjunto. Con esta forma de aislamiento, las plantas son protegidas de las inclemencias del tiempo y su cultivo terminan siendo económicamente más viables.

Horacio Ramírez, de FM Comunidad Océano.

FUENTE: LU24