Sacando Las Patas del agua

Continúan los trabajos destinados a quitar la piedra donde están las huellas denominadas Las Patas, el yacimiento ubicado en inmediaciones de El Caracolero. El jueves estuvieron trabajando nuevamente el doctor Carlos Azcuy y su grupo de colaboradores, con el apoyo de maquinaria del Organismo Descentralizado.

El vecino de Dunamar Carlos Bancur participa del grupo, como baqueano del lugar. Al respecto del trabajo de recuperación de Las Patas, dijo Bancur que “es un compromiso que tengo desde que se inició este tema. El odontólogo Juan Carlos Abruñeiras (descubridor de las huellas), el día que hizo el hallazgo volvió a Claromecó, y alguien le dijo que me vaya a ver a mí. Así que fuimos hasta ahí, y tomé el compromiso de colaborar”.

Cederlo al museo

Acerca del trabajo de recuperación, destacó que es una tarea difícil, y que seguramente llevará varios días, al sostener que “no es un lugar cómodo, la piedra no es ni blanda ni liviana. Dependiendo del clima, seguramente habrá que ir varios días más. Todo esto se logra gracias al apoyo del Organismo Descentralizado, ya que sin máquinas no podríamos hacer nada”.

La idea del doctor Carlos Azcuy es recuperar el sitio de Las Patas, estudiarlo a fondo y luego cederlo al Museo Regional Aníbal Paz.

Hace 10 años

El yacimiento fue descubierto hace alrededor de una década atrás, cuando de manera fortuita el odontólogo capitalino Juan Carlos Abruñeiras se encontraba pescando en el lugar. En un momento, el hombre resbaló y uno de sus pies quedó atrapado en una especie de pozo, que al observar bien, tenía claramente la forma de una huella humana. Sacó fotos, referenció el lugar, y ya en Claromecó comenzó a buscar baqueanos para corroborar su hallazgo. Así fue que dio con Carlos Bancur. También llevó las fotografías a Radio Comunidad Claromecó.

Detrás de una teoría

A partir del hallazgo, se constituyeron varios grupos de investigadores en el sitio, donde también se comprobó algo aún más importante: al lado de la huella humana hay otra de un ejemplar de megafauna. Esto permitió confirmar la teoría defendida décadas atrás por Florentino Ameghino, quien sostenía la convivencia del ser humano y la megafauna en tiempos del Pleistoceno. Esa es la gran importancia que tiene el descubrimiento a nivel continental y mundial, ya que revierte varias teorías como la ya citada, y otra que indica que el continente se pobló de norte a sur. El hallazgo confirma también que la población de habitantes originarios también se dio de sur a norte.

De acuerdo a lo que determinan los estudios que se han realizado hasta el momento, la zona conocida actualmente como el Caracolero, que a su vez es también uno de los extremos del sistema rocoso de Ventania, en dichos tiempos era un fangal. El mar se encontraría a unos 50 kilómetros al sur de donde está actualmente.

Fuente: La Voz del pueblo